Almost Famous y el sentido melómano de pertenencia

Cuando escuché por primera vez de esta película, el aura de misterio que la rodeaba era imponente, con el diseño de uno de los posters más icónicos y hermosos, pero que no había encontrado el momento adecuado para verla. Hace unos meses en un tianguis encontré el CD del soundtrack a 30 pesos, y mirando la tapa trasera, con música de Elton John y Joni Mitchell pensé: "Debe ser una película así de bonita entonces" y mientras veía las 5 estrellas de todos mis críticos favoritos de Letterboxd me emocioné, una grande expectativa formándose.

Fuente: North Carolina State University Student Radio

Almost Famous es de esas películas que con sólo con su póster se traen un aura tremenda, y aun así no la vi hasta que la dejaron de tarea en la uni. 

Ya conocía un poco sobre Cameron Crowe y su presencia autobiográfica en la película, lo cual desde ahí comienza la historia fascinante, pero al verla…no pensé que me fuera a impactar tanto como lo hizo. Es que, siento que es de esas películas que las ves justo en el momento necesario, y es por eso que pegan en lo más profundo del ser. 

Desde el momento en que William pasa sus dedos por las portadas de todos esos vinilos supe que era mi película. Y no por nada los Beach Boys han estado en mi cabeza desde hace ya unas semanas: Cameron Crowe logró conmigo lo que Pet Sounds hizo para él. En una crítica que escribió en 2003 habló sobre el impacto de ese disco en su vida y dijo algo que me hizo entenderlo todo.

"When you find songs so personal that they feel like someone’s been reading your diary, you tend to study the album credits to find out who the hell wrote this stuff."

Así que esa es la experiencia universal de todos los melómanos que no podemos tener suficiente, que buscamos por todos lados el sentimiento de ser reconocidos, entendidos y aceptados por los demás. Para mí, eso fue Almost Famous, y, tal como lo dice, él es la razón por la que he estado frente al computador por más de dos horas leyendo todo su trabajo periodístico.

Crowe no sólo comparte su experiencia de aquella época de oro del rock, sino que como él dice, nos hace sentarnos a su lado y vernos reflejados en los ojos inocentes y siempre atentos de William.

 

Fuente: IMDb

A través de dos horas y cuarenta minutos, Almost Famous manda un mensaje de pertenencia a todos aquellos que, como William, se sintieron los perdedores, los aburridos, aquellas personas que nunca fueron “cool” en su tiempo pero que encontraron familia, encontraron un grupo que los hizo pertenecer. 

Al final, el mensaje es clarísimo y refleja cómo Cameron Crowe se manejó toda la vida, “ser auténtico, siempre pensar que puedes llegar a donde te imagines, a donde desees, siendo honestos con nosotros mismos, siendo curiosos y decididos” porque, así fue como él llegó a donde está. 

Toda esa narrativa de éxito no la sentí como la típica propaganda, sino que le sale de manera orgánica, realmente crees en el talento de William como escritor y, quizás sea solo soy yo, pero la película sirve como un espejo, le habla a la audiencia, en letras grandes diciendo “Tu también puedes, pero no puedes sólo”. 

Porque, el corazón de esta película está la comunidad, la familia que uno forma en el camino. Sí, el protagonista es William pero se deja claro que ambos, él y Stillwater se necesitaron para que sus carreras estallaran y eso es lo más bonito, que al final, William termina siendo aceptado dentro de ese grupo, logrando crecer mutuamente. 

Es un personaje memorable porque a pesar de ser callado sabe lo que quiere, va a lo que va y no es fácil de manipular, se mantiene en sus valores, es más, él es quien se gana a los demás, sólo con su presencia y sus ojos que escuchan a quien sea. Los otros personajes como Russell o Penny brillan igual, son tan complejos y humanos que los entiendes, y empatizas bastante. 

Necesito darle otra vuelta para amarrar más ese amor y emoción que me hizo sentir, porque es una historia honesta que fluye suave y profundo. 

Kate Hudson y Cameron Crowe en el rodaje de Almost Famous

La influencia de Cameron Crowe es un llamado al periodismo musical, que ha perdido valor en estos últimos años y que necesita revivir. Para mí, logró convertirse en un personaje cuyas palabras traspasan el tiempo y el espacio, siendo tan relevante ahora como hace treinta años y que, siendo atemporal, lo hace un periodista remarcable e inspirador. 

Así que, lo seguiré leyendo por horas, buscando esa esencia honesta y cálida que dan sus palabras, con historias que cautivan desde el principio y te mantienen atento hasta el final. Él siempre ha dicho que, como escritor, ser vulnerable, incómodo y real es lo que te hace ganar la confianza de los lectores y que te diferencia de los demás. Hay que ser nosotros mismos, no tener miedo de quedar en ridículo.

Ver y experimentar Almost Famous por primera vez es una experiencia que recomiendo si les gusta la música, el cine y el periodismo, o si quieren pasar un buen rato. Cameron Crowe se encargó de sentarnos a su lado en la primera fila de aquella época rockera y turbuleta que fueron los 70s.

 

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